La arquitectura contemporánea no solo se diseña: se resuelve en obra. Uno de los lugares donde más se nota es el encuentro de dos techumbres.
En nuestro último montaje, Nordic Home, dos volúmenes se unen en ángulo recto y cada uno tiene su propia pendiente. Donde se juntan se forma una limahoya: la línea más baja entre dos aguas, por donde corre toda la lluvia que cae sobre ambos techos.
Por qué es un punto crítico
Una limahoya concentra el agua. Si el encuentro no queda bien resuelto, es el primer lugar donde aparece una filtración, y casi siempre se descubre tarde, cuando ya manchó un cielo o un muro. Además, en este proyecto el diseño pedía una canaleta oculta: que el agua se recoja sin una canaleta a la vista que interrumpa la forma de la casa.
Cómo lo resolvimos
En el video lo muestro desde arriba del techo. El trabajo tiene dos partes:
- La estructura de acero (Metalcon). Unir dos pendientes distintas en ángulo recto significa que los perfiles de cada techumbre llegan al encuentro con ángulos distintos. Cortes, uniones y niveles tienen que calzar al milímetro; si no, el plano del techo queda torcido y el agua no escurre hacia donde debe.
- El emplacado de OSB. Sobre la estructura va el OSB, que forma la base continua de la cubierta. En el encuentro, las placas de ambos techos se cortan y ajustan para seguir exactamente la línea de la limahoya y dejar el espacio donde queda embutida la canaleta.
El resultado es una canaleta oculta que fluye con el diseño orgánico de la casa: desde afuera se leen solo los dos volúmenes, y el agua se va por donde tiene que irse.
Lo que no se ve
Este tipo de detalle no aparece en ningún render. Lo que se ve al final es una techumbre limpia; lo que la hace funcionar es la precisión de la estructura que quedó debajo. Por eso lo documentamos: para que quien construya con nosotros sepa qué hay detrás de lo que ve.



